La Comunicación es una herramienta, pero también un
objetivo en sí misma. Como cualquier otro servicio público, se puede y de debe
procedimentar, se ha de responder a las expectativas de los clientes y se
tienen que adquirir compromisos mensurables a través de sus correspondientes
indicadores.
En el caso de la Comunicación Interna nos enfrentamos a unos usuarios/clientes internos
muy especiales, a los que se ha de garantizar el derecho a la información y a
la transparencia, cuyo conocimiento de la organización y las expectativas sobre
la misma son excepcionales y cuya evaluación ha de seguir modelos diferentes.
Una Carta de Servicio puede ser un buen modelo para su desarrollo y control. Se trata de un documento de compromisos
de carácter interno, cuyos usuarios son los propios miembros de la
organización: “Carta de Servicios de Comunicación Interna”.
La
Comunicación Interna, a mi juicio, tan relevante para
el buen funcionamiento de una organización, es la hermana pobre del Marketing
Público. Sin embargo, no habrá buen marketing si la organización no funciona
adecuadamente y los empleados no se sienten razonablemente satisfechos de su
trabajo en la misma.
En obvio que la Comunicación Interna,
con ser muy importante, no resuelve por si sola un mal clima laboral. Pero, no
cabe la menor duda de que una organización no adquirirá una buena autoestima
colectiva sin potenciar la comunicación interna.

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